Obstrucción del lagrimal

Las lágrimas se forman, principalmente, en la glándula lagrimal, situada en la zona superior externa dentro de la cavidad orbitaria, y, una vez realizada su función de protección, hidratación y lubricación del globo ocular, se eliminan hacia la fosa nasal a través de los llamados conductos lagrimales, que empiezan en el punto lagrimal. Los conductos lagrimales son pequeños tubos en las esquinas interiores de los ojos que drenan las lágrimas hacia la nariz, si se obstruyen o se bloquean de forma parcial o completa el ojo no para de lagrimear y en ocasiones tiene aspecto cerrado provocando una especie de moco con legañas que le impide la apertura, y que en muchas ocasiones puede provocar infecciones de repetición.

¿Qué posible origen puede tener?

El origen puede deberse en muchos casos a cráneos inmaduros, presentándose alrededor del 6 % en niños a término y en un 11% en niños prematuros.  Una tensión craneal mantenida en la región orofacial, infecciones de repetición por sistemas inmunitarios debilitados, medicamentos, tumores craneales, traumatismos en la región craneofacial puede ser parte de las causas del desarrollo de esta patología.

¿Cómo lo tratamos en Osteovida?

La Osteopatía craneal a través de la apertura del conducto lacrimal mediante la movilización del hueso lagrimal y resto de huesos de la órbita y cavidad nasal ha demostrado buenos resultados en esta patología. Además es importante hacer hincapié en tratamiento dietético para evitar muscosidad, infecciones de repetición, obstrucción, etc.