Cólico del lactante

El cólico del lactante es un trastorno muy frecuente de los primeros meses de vida que se caracteriza por la irritabilidad del bebé, con llanto inconsolable. Otra forma de dar la cara del cólico del lactante y que apenas se comenta se manifiesta con niños que no lloran nada y que son inexpresivos. Hasta el momento se desconoce su causa exacta desde el punto de vista médico. Sin embargo, durante muchos años se ha asociado con patologías digestivas, que no se ha podido demostrar. Los síntomas más típicos pueden ser irritabilidad, llanto, inexpresión, trastornos del sueño, gases, estreñimiento… Es frecuente que inicie en torno a la 2º-3º semana de vida y dure hasta el 4º-6º mes, aunque en algunos casos puede durar hasta los 2-3 años.

¿Qué posible origen puede tener?

Desde el punto de vista médico el origen o etiología es desconocido, sin embargo, desde el punto de vista osteopático podemos explicar los mecanismos más comunes de este síndrome, que puede aparecer por diversos motivos, y que en cada caso según las características del paciente requerirán un tratamiento único y personal.

Las causas más comunes se relacionan con:

  • Nacimientos prematuros del bebé
  • Gestación excesiva del bebé
  • Encajamiento del bebé en la pelvis materna con elevada presión mecánica
  • Sufrimiento fetal
  • Partos traumáticos muy largos, o demasiados cortos, con utilización de oxitocina, fórceps, ventosas, mecanismos expulsatorios violentos…
  • Cesarías
  • Intolerancia o contaminación infecciosa de la leche materna
  • Estrés emocional relacionada con el vínculo materno
  • Golpes o caídas accidentales por parte de los padres…

Estas posibles causas tienen relación en primer lugar con las presiones mecánicas que han podido sufrir los bebés durante la vida intrauterina y el parto, que será de vital importancia en el desarrollo futuro del niño y del adulto tanto a nivel físico como emocional. Por otra parte los mecanismos expulsatorios del parto conecta la vida intrauterina con el mundo exterior; en aquellos niños en los que no se ha podido terminar este ritual, o bien han habido complicaciones que han terminado en cesarías o cesarías programadas se produce un paso traumático al mundo exterior, lo cual produce irritabilidad o bloque en el bebé que si no se resuelve irá apareciendo a lo largo de su vida de diversas formas: migrañas, trastornos posturales, hernias de disco, trastornos emocionales, depresión…

Por otra parte, en los últimos años numerosos estudios han relacionado el cólico del lactante con una alteración del microbiota intestinal, la inflamación y el eje intestino-cerebro. El canal del parto es de vital importancia porque el paso por el canal del parto a través de la vagina aporta el microbiota necesario para el desarrollo del bebé, que será continuado a través de la lactancia materna. Si este paso no se produce puede aparecer inflamación intestinal e incluso inflamación sistémica afectando a otros órganos y tejidos, que en el futuro puede ser el causante de posibles intolerancias alimentarias, alergias, enfermedades sistémicas…

¿Cómo lo tratamos en Osteovida?

En Osteovida llevamos años trabajando en este síndrome, orientándonos en primer lugar en conocer la causa principal que perturba al bebé y en segundo lugar en orientar nuestras herramientas terapéuticas de la forma más eficaz. Los principales tratamientos son la osteopatía craneal, donde se trabaja las posibles tensiones y lesiones del cráneo durante la vida intrauterina y el parto, o por el contrario se finaliza el ritual del parto; la osteopatía visceral, donde se trabaja posibles alteraciones en el sistema digestivo y la osteopatía craneosacral que nos permite trabajar cualquier trauma físico o emocional del bebé en cualquier sistema. Hay que señalar que el tratamiento es totalmente indoloro para el bebé. La utilización de los probióticos puede desempeñar un papel complementario en el tratamiento del cólico infantil al modificar el microbiota intestinal, reduciendo la inflamación intestinal y, por lo tanto, reduciendo el llanto.

El tratamiento del cólico del lactante desde un momento inicial nos evita en primer lugar, el sufrimiento del bebé, y por otra parte nos guarda de poder seguir desarrollando trastornos y enfermedades que no se han solucionado y que tienen su relación con nuestros momentos intrauterinos o nuestros primeros meses de vida.